Capítulo 1

 

Comlog

 

Hoy ha venido el abuelo Telvas de Subitai. Esta vez ni siquiera le han dejado exponerse a la plena gravedad y a nuestra atmósfera, mucho más densa y peligrosa que en el resto del complejo del Proyecto. Aún así le han puesto una mochila poligrav y una lepsoburbuja.

Los primeros períodos de este último cambio nos hemos sentimos mucho más agotadas que de costumbre, cuesta mantener el resuello cuando haces ejercicios. Ahora me doy cuenta del infierno que debía suponer vivir allá abajo. Algunas de nosotras han cuestionado de nuevo la iniciativa de nuestros abuelos de volver al fondo del pozo.

Joseba Telvas nos ha estado contando cosas de la nueva estación que están construyendo en Linvi. Será sin duda la mayor del Sistema y atraerá mucha gente. Aunque ya está lista, tardaran bastante en lanzarla. Falta construir todavía los cinco cruceros de protección, dos más de los habituales.

Me ha dirigido una mirada extraña cuando susurraba ante todo el auditorio que le observaba, que pensaban dejarla entre el Cuarto y el Sexto.

Mi primer marido, el curioso de Joel, le ha preguntado que porqué esa zona en concreto, todo el Sistema sabe que el comercio más intenso está más allá de Sexto. Se ha reído pues esperaba la pregunta. Ha empezado a contestar algo sobre energía, pero me lo he perdido. Me he mareado súbitamente, no consigo adaptarme a los últimos cambios introducidos en el sector que ocupa el Proyecto.

Olivia, la medlogo de la familia, me ha asegurado que no es un problema hormonal interno sino simplemente la adaptación de mi cuerpo a un medio extraño.

Mi hermano Singer que no estaba de buen humor para escucharle, me ha ayudado y se ha perdido los jadeos, soplidos y manotazos con que el abuelo suele últimamente aderezar sus charlas. Telvas estaba nervioso, sabe que se acerca el momento del definitivo adiós, algunas de nosotras opinan que ahora se arrepiente de haber vuelto la espalda a su verdadera familia, pero el pobre no tiene camino de regreso.

En la Asamblea del Monolito parecen no prestar atención a lo que hacemos aquí. Sospecho que están mucho más interesados de lo que dan a entender. Creo que desearían haberse adelantado también en este terreno, pero no pueden ¡ya no! Nosotros seremos las primeras y muy pronto.

Con todo, la noticia bomba que traía Telvas es que Jade V tiene su propio programa de reentrada. No sé cómo puede enterarse de esas cosas. La Red no ha transmitido nada y dudo que una cosa como esa esté circulando por el exterior. Siempre me pregunto de dónde saca tantos solares para pagar los viajes rápidos entre Subitai, Leviatán y Selene. Según él, sus negocios son tan prósperos que puede permitirse esos lujos. Siempre acaba con las palabras habituales dichas con un lastimero tono

-Pronto no podré visitaros allá donde vais.

No se cansa de repetir que sus nietas le gustan mucho más que las generaciones anteriores. Le atrae mi pecho, siempre lo mira con cara de delectación, por aquello de tener una caja torácica mucho más pequeña. Nunca soy consciente de las diferencias hasta que tengo delante un solar cualquiera.

Los cambios producidos en tres generaciones, ayudados por los genetistas, nos han alejado muchísimo sobre el patrón del Sistema. Me siento distinta a mis compañeras del exterior, soy muy diferente a Lidia, mi abuela. Todas nosotras nos hemos alejado de la norma.     Sus largos y estirados cuerpos no están preparados para soportar la gravedad y viven en una parte del complejo construida especialmente para ellas, aunque en realidad las raras somos las que nos vamos.

Creo que la escisión de la familia nos afectará mucho más que la separación real del resto de nuestras amigas. Por primera vez nuestro matrimonio piramidal se romperá en tres siglos de existencia, cada vez que pienso en ello me siento enferma. No estamos preparadas para el hecho de que no nos acompañarán en el viaje, al menos yo no lo estoy. Ese empieza a ser un grave problema para las sociólogas que nos tratan y se intensifica cada semana que pasa.

Joel se pone bastante nervioso cuando nos visita Telvas y ha vuelto a discutir con el Control del Proyecto. Son muy suspicaces, no se creen que simplemente haya venido a observar los preparativos. Para las demás parece que es un alivio, cada día estamos más aisladas y los últimos meses las cosas se precipitado.

Desde que el hermano de Lidia abandonó el Proyecto hace veinticinco años las cosas han cambiado demasiado. De repente todo esto se ha hecho muy importante para demasiada gente. Los noticieros de la Red no paran de hablar de nosotras y Nuevo Vaticano ha lanzado duras críticas en contra del Proyecto. Esta vez de forma descarada, sin utilizar subterfugios.

La República de Selene no es importante. No tiene materias primas baratas y está muy alejada de los lugares importantes, justo en el rincón más indeseable del Sistema: el pozo de Tercero. Es fácil que nos ataquen, no tenemos amigas poderosas que puedan defendernos.

Joseba quería tocarme las manos. Acariciar mi vientre, hablarle a Joana.

Muchas abandonaron en las tres generaciones que llevamos en esto. Ahora lo entiendo. Algunas nacidas dentro del proyecto, no demasiadas por fortuna, al enterarse de lo que se esperaba de ellas, no les gusto su futuro.

Telvas es el único que ha vuelto y no una vez sino varias.

Mi abuela suele hablarme de los primeros tiempos, de cuando ella tenía dieciséis años y su familia fue seleccionada. Lo pasaron mucho peor, ya que trastearon más intensamente en sus cuerpos para conseguir que renaciera aquello que la naturaleza había atrofiado o dilatado con los siglos.

Nunca me ha explicado el porqué fueron escogidas junto con los Orobitg, una familia de linaje paralelo para ser las primeras en descender. Creo que hay algo más que el hecho simple de que cuando bajemos haya al menos una representación de los dos tipos de familias más comunes aquí en Selene la piramidal y la paralela.

Telvas reclama mi atención. Me da más importancia de la que merezco por el hecho de que mi hija será la primera que nacerá en Tercero.

Nos cuenta que en el Anyor han conseguido un interfaz directo con los cristales sintientes de Calixto. Lo descubrieron mientras sufrían uno de sus habituales ataques de procedencia no identificada. Un piloto de caza conectado al sistema bedata de haz, con un lógico implantado, había desarrollado una mutación no catalogada. Logró emitir y recibir por la banda de comunicación en la que suelen comunicarse los cristales.    Creen que en unos pocos años podrán comunicarse con los Transparentes. Así llaman ellos a los cristales de Calixto y averiguar si tienen algún tipo de inteligencia compatible con la nuestra.

Hace ya décadas que se habla de ello y nunca consiguen nada. Se ríe al contarme los problemas que tendrán en Nuevo Vaticano para evangelizar a los cristales.       Mi imaginación está muy lejos de allí, poco me importa que consigan que haya sacerdotes entre ellos. Sus carcajadas han conseguido relajar el ambiente.

Se va. Aún estará unas semanas con nosotros. Está expuesto a la mareante sobrecarga que supone una pequeña parte de nuestra gravedad y se cansa en poco tiempo.

Volverá mañana con más chismes de Subitai. No sé cómo eligió ese lugar para vivir, es demasiado peligroso. Después de estudiar su economía, no sé cómo logran mantener en marcha la estación y sus tres cruceros de defensa. Nosotros al menos estamos protegidos de ataques directos por decenas de metros de roca. Claro que ellos tienen movilidad y nosotros no. Mañana se lo preguntaré.

 

 

Ⓒ Ricardo de la Casa Pérez. 1996

 

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Sota pressió

Autor: Ricard de la Casa
Editorial: Pagés Editors
Género: Ciencia ficciónCatalán
Nº páginas: 156
ISBN: 978-84-7935-347-6
EAN: 9788479353476
Fecha publicación: 08-01-1996
Lengua: Catalan

Reseña de Sota Pressió por Eduard Balcells