Lágrimas de luz

En el grupo de amigos de la fotografía en Andorra, cuando empezó el confinamiento, decidimos proponer un reto diario. Pepo Vazquez decide cada día el tema y todos (él incluido) debemos realizar una fotografía sobre esa materia (si te apetece, que nadie está obligado a nada). Debemos espabilar con lo que tenemos en casa. Algunos días es sencillo. Quiero decir que algunos días propone algo tan austero y simple como: Pasta de dientes o fruta y otros la cosa se complica con temas como Música.

Lo mejor del asunto es ver como cada uno define su punto de vista. Tengo que confesar que cada día me sorprendo con la interpretación que hacen algunos. Es fascinante.

Hoy (sábado 18 de abril), Pepo, puso algo que me hizo reflexionar. Tema de hoy Oscuridad. La pregunta que me hice fue: ¿Cómo diablo plasmo la oscuridad? La fotografía es, en definitiva, pintar con luz, así que el desafío era mayúsculo. El problema es que nos hallamos en las antípodas de la fotografía. La antítesis.

Deje que mis neuronas, las pocas que me quedan en servicio, vagaran por sus propias tinieblas en busca de un poco de luz. Y esa era la solución. Mostrar un poco de luz para dejar en evidencia la oscuridad.

La siguiente pregunta que me hice fue: ¿Y cómo diablo hago eso?

No lo puedo explicar. Tampoco estoy muy seguro de si he acertado. Lo que si sé es que es minimalista (y sencilla). Es una propuesta de como represento la oscuridad. Los que me conocen saben que yo no estoy en ese lado del espejo.

En algún momento pensé en gotas que condensan la luz y en un soporte que para mí ha representado siempre vida: las espigas de trigo. Así que uní ambos y este es el resultado.

Una vez acabé, pensé en como la titulaba. La primera opción fue: “Gotas de luz en la oscuridad” y cuando se lo comentaba a Joan Manel (Ortiz), José Luis (González) y Pedro (Jorge)… el título surgió de forma natural: “Lágrimas de luz”. El primero era reiterativo y aburrido. El segundo me sirve, para ir un paso más allá de lo evidente y deslizarme por los resquicios de puertas entreabiertas a otros lugares y tiempos.

Además, Lagrimas de luz es el título de una gran novela de Rafa (Marín Trechera) y en estos días releerla puede ser un ejercicio muy sano. Aunque no está a su altura, ahora que se acerca Sant Jordi espero que a alguien le inspiré para pasar un buen rato.

Y mientras, las fotos se acumulan… Así que les anuncio que pronto pondré una Galería de Fotos realizadas estos días en casa (estoy seguro que se echaran unas risas).

© Ricard de la Casa – Imagen y texto 18 de abril  de 2020.

Puede verla en grande en mi galería de FLICKR y tambien en la de 500PX

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