Mi novio es un duende de L. Schimel

Erase una vez en la tierra de la fantasía…

Dieciséis relatos componen esta antología, de cuentos cortos, algunos ultra cortos, de pura fantasía: elfos, fantasmas, hombres lobo o mejor, mujeres lobo, vampiros, brujas y toda la parafernalia afín a este tipo de literatura, pero esta vez todos ellos tienen unas connotaciones muy especiales que se salen de los cánones establecidos y no sólo por lo que nos cuenta sino por como lo cuenta.

Son relatos de fantasía deliciosamente gais o lésbicos, en algún momento suavemente eróticos, pero a la vez llenos de sensibilidad y sobre todo muy bien escritos, aunque circunscribirlos a esa temática, sería un error dado lo abierto de los planteamientos del autor. Los personajes, a pesar de la obligada brevedad, adquieren una perspectiva diferente y una profundidad, extraña en relatos cortos no exentos, en algunos casos, de un humor realmente espléndido.

Lawrence Schimel consigue, en apenas unos párrafos, introducirnos en historias clásicas que, por su tratamiento y por el estilo muy cuidado, consiguen cuando menos, emocionarnos. Así un vampiro infectado de sida, ya que ha chupado sangre contaminada u otra anoréxica, nos dan una nueva y peligrosa visión de la vida de estos seres, una bruja que debe preparar un bebedizo a un joven para enamorar a otro joven, supone una introspección en su propia vida, son buenos ejemplos de lo que nos vamos a encontrar. Y es que pocos autores se han atrevido a hablar de las necesidades humanas, sobre todo del amor, de todos esos seres que pueblan el territorio de Fantasía.

Aunque todos los relatos tienen un algo de especial en esta obra, yo me quedaría con «Plumas de cuervos» poesía en forma de prosa, pero esa es sólo mi opinión, todos los relatos conseguirán emocionarnos y poner, cuando menos, una sonrisa en nuestros labios.

En definitiva un chorro de aire fresco para los sentidos. ¡Viva la diferencia!


DUENDESchimel, Lawrence. Mi novio es un duende
Colección El Rey de Bastos, nº 28, Laertes Ediciones, Mayo 1998.
Páginas: 191.
Título original: The Drag Queen of Elfland.
Traducción: Marta Pérez