Pensando en Steve Jobs

Hace un par de días que murió Steve Jobs. Aquella misma mañana, colgué en este blog una foto y un texto alusivo al momento. Es este:“¡Para Steve Jobs!Como se dice en estos tiempos es imposible exagerar la importancia de Steve Jobs en nuestras vidas. A mi me la cambió a mediados de los ochenta con sus ordenadores. Fui el afortunado poseedor de un Apple IIC, ya hacía tiempo que quería comprarme un Apple II pero no pude. Luego siguieron los Mac y ya en este siglo empecé comprando un iPod allá por el 2001 o 2002 y así hasta ahora con cada uno de sus cacharros que ha sacado. Ahora voy a todas partes con mi iPad.

Esta mañana, de seis de octubre, cuando me levante sobre las 6, lo primero que hice fue encender mi Mac y lo primero que vi fue la noticia de su fallecimiento en todas las webs. Pensé en lo mucho que me ha regalado durante todos estos años y pensé en esa foto que hace días que quería colgar. Esta foto de unos pies de payaso, me gusta por esa franja de piel que asoma, esos pelos que humanizan la imagen. Como Jobs que siempre creo aparatos para ser fácilmente utilizados, intuitivos, sencillos, más cerca de nosotros. Apple fue su pasión y construyó la mejor empresa de este mundo.
Steve ha hecho feliz a mucha gente, como lo hizo este payaso con su actuación. Así pues aquí está, hoy, en su honor, por los muchos y buenos momentos que me ha regalado a mi también.

Y como dice hoy el editor de applesfera, yo ahora voy a dejar de teclear, voy a coger mi iPod y mi perro y me voy a ir a disfrutar de su música, de Zac y del sol que está naciendo.”

En estos días millones de personas han escrito sobre Jobs, han enviado mensajes de condolencia y los medios han hecho una cobertura exhaustiva y a la vez, quizá porque no han tenido más remedio, muy comedida. No ha habido fotos, ni esas imágenes terribles a que nos han acostumbrado. No ha sido porque no lo hayan intentado, simplemente no han podido, se han estrellado contra el muro que se construyó día a día desde hace muchos años.

Pero no es de esto de lo que deseaba hablar hoy. Quería recordar su famoso discurso en la ceremonia de graduación en la Universidad de Stanford el 12 de junio de 2005. Aquí podéis leer el discurso completo pinchando aquí, pero yo quiero destacar las 3 ideas que planteó a su joven auditorio. La primera es que estudiaran lo que desearan porque nunca se sabe el rendimiento que le vas a sacar y se divirtieran haciéndolo. La segunda que aunque a veces se fracase, nunca se debe perder la confianza en uno mismo y que siempre se puede sacar provecho de ello. La tercera y más importante es que jamás debes posponer las grandes decisiones que afecten a tu vida. No hay nada que perder y en sí, estas solo frente al mundo (desnudo dice Jobs). Su última frase resume las tres ideas de forma admirable: Seguid hambrientos seguid alocados. Toda una declaración de principios para aquellos jóvenes que escuchaban muy atentos al hombre que había creado Apple y luego la había salvado de la ruina.

Estos días he vuelto a visionar el discurso, ya que no es tan sólo bueno el mensaje, sino la forma y la persona, es decir percibir sus gestos, su entonación, su expresión… Y conectando esos puntos de los que habla Jobs, desde nuestro presente al pasado, justo enlazando ese día con estos momentos su discurso cobra un sentido mucho más profundo y real.

Él ya no está, pero ha dejado huella en mí, y estoy seguro de que ha dejado huella en muchos de nosotros y eso perdurará. Sería para estar orgulloso de su paso por este planeta Tierra.

Ver la imagen que colgue en Flickr y en mi Blog de imagenes

Leer el discurso

Video del discurso (subtitulado en castellano). (Nota: si no sale el subtitulado pinchar en cc del menu de YouTube)