El principio del fin de Susana Vallejo

EL PRINCIPIO DEL FIN
de Susana Vallejo
por Ricard de la Casa
 
Portada de El principio del fin de Susana VallejoEl gran Tour de force de Susana Vallejo llega a uno de sus puntos culminantes y salvo sorpresas, ya se puede decir que estamos ante una de las más interesantes series que la fantasía española ha dado en estos últimos tiempos. Por su originalidad pero también por su frescura. Por el manejo de un gran abanico de personajes, como por su capacidad de reflejar el caos en el que vivimos. Por su adaptación a cada uno de los momentos, de cada una de las novelas, como su capacidad para sumergirnos en cada una de las realidades que rodean la acción.
Susana Vallejo en El principio del fin sigue siendo fiel a su estilo y desde el primer momento sabe captar nuestro interés. Los nuevos personajes se adaptan como anillo al dedo a su tiempo. No en vano es el tiempo de la autora, el más cercano a ella y por tanto el más real. El cambio de personajes, de siglo, proporciona pingües beneficios a la capacidad de trasladar y de captar el interés del lector. La novela se estructura en dos partes completamente diferenciadas. La primera con hechos acaecidos en el mundo que conocemos y la segunda, que merece una atención más especial, que transcurre en el nuevo mundo, donde los poderes especiales hacen de sus habitantes seres extraños a nuestros ojos.
Fiel también a la dinámica de nuestro tiempo, se han acabado los colores absolutos, sin medias tintas, donde todo es blanco o negro, o lo que es lo mismo, nadie es la representación absoluta del mal, ni nadie es su reverso de la moneda, la bondad infinita y eterna. Quizá sea eso, la difusa percepción de la dicotomía clásica, uno de los movimientos estratégicos que dan alas a esta tercera entrega y que permite, a pesar de llevar ya tres libros a cuestas, enfrentarse a su definitiva resolución en la cuarta entrega. Falta desvelar el origen del nuevo mundo y su integración o acoplamiento con el nuestro, aunque más que desvelar, quizá sea más interesante saber cómo, en ese futuro del cuarto libro, se plantea la interacción entre ambos mundos reales y por tanto con una aparente necesidad de relacionarse.
Estilísticamente, Vallejo continua de forma brillante (para ser exactos, habría que decir que empieza la serie, ya que de las cuatro novelas, esta fue la primera que escribió) añadiendo personajes, tramas y dando forma a un nuevo mundo en el mejor estilo de Vance. La fantasía que nos propone Susana Vallejo se escapa de esos caminos trillados que apenas llegan ya a sorprendernos y sí a aburrirnos, para plantearnos los grandes retos humanos bajo una nueva óptica. Si, los mismos desafíos de siempre, que son los que nos interesan y motivan, pero desplegando una panoplia de sinuosos efectos para iluminar los mismos dramas que nos sacuden desde tiempos inmemoriales. Poco más se puede añadir a lo ya dicho en las dos primeras reseñas (que pueden ser leídas aquí y aquí, si lo desea), la extrema sordidez en que se ha convertido el nuevo mundo es una carga de profundidad a la turbia naturaleza humana que todo lo contamina. La heroína de El principio del fin, debe luchar contra fuerzas muy superiores ya que ese nuevo mundo ha dejado de ser el lugar idílico que las dos primeras entregas nos ofrecían, aunque para ser honesto ya se intuía un cierto tufillo a humana ambición y egoísmo.
Susana Vallejo en La Ramallosa (Pontevedra)De las tres, esta novela es la más adulta y la que mayor carga de dramatismo apunta desde sus mismos inicios. Donde los planteamientos atacan los pilares de las relaciones humanas, sus egoísmos y sus ambiciones en su estado más puro. Si en la anterior comentaba que era fácil sumergirse en Toledo, aquí esa magia, con buen criterio por parte de la autora, la hace desaparecer, para que la ciudad de Barcelona no asuma una preponderancia que en esta ocasión no esta justificada.
La tercera de cuatro entregas de la serie, fue escrita en primer lugar (como ya comente antes), y se da el caso de que la segunda y tercera novela discurren de forma paralela en sus primeras páginas, salvando por supuesto las distancias del personaje, tiempo y psicología. ¿Debería haberse modificado? La repetición de la misma estructura narrativa perjudica, en ese punto concreto y de forma moderada, el interés en su lectura, aunque habría que aclarar que eso únicamente le ocurre al que ha seguido linealmente la serie. Un detalle importante que quiero mencionar es que estos primeros tres libros (y asumo que el cuarto también) pueden ser leídos perfectamente de forma independiente y ese es otro elemento a tener en cuenta como virtud. Salvado este leve escollo, la novela recupera toda la fuerza y acaba planteando todos los enigmas que nos corroen desde la primera página de la serie.
Al tiempo que escribo esta reseña he podido disfrutar de dos finales, uno de la serie de Sanderson (Nacidos de la bruma), un digno y retorcido final y dos, de la serie de Allan BallA dos metros bajo tierra” cuyos últimos minutos, concatenando rizos sobre rizos, es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. El principio del fin que empezó como una obra de fantasía apunta en la cuarta, situada en un futuro próximo, a un nuevo fantástico donde elementos que provienen de la fantasía se mezclan con la ciencia ficción y otros géneros. Las sensaciones para esta tetralogía es una autentica bocanada de aire fresco y nos ofrece muy buenas maneras. La respuesta (la cuarta entrega y última) ya esta en nuestras librerías desde hace ya algunas semanas. El desenlace se presume muy interesante.
© 2010 Ricard de la Casa para BEM on Line
Fotografía cortesía de Susana Vallejo ©
SOBRE LA AUTORA
Susana VallejoSusana Vallejo Chavarino nació el mayo de 1968 en Madrid. A los 26 años se traslada a vivir a Barcelona, ciudad en la que reside desde entonces. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas y su carrera profesional siempre se ha desarrollado en las áreas de márketing y ventas. Desde el año 2000 trabaja en una multinacional en el área de comunicación. Compatibiliza la vida laboral con la familiar y se dedica a lo que más le gusta, “escribir y contar histórias”. Ha sido finalista de importantes premios como el Jaén o el premio EDEBE de Literatura Juvenil el 2007, y el Premio Minotauro 2008.
Porta Coeli III: El principio del fin, de Susana Vallejo. Edebé Ediciones. Barcelona, octubre de 2009. Diseño de cubierta: Francesc Sala. Ilustraciones de la propia autora. 284 págs. Tapa duras con sobrecubierta. ISBN: 978-84-236-9388-7
Puede leer una reseña de La orden de Sta. Ceclina si pincha aquí.
Puede leer una reseña de Cosecha negra si pincha aquí.

 

La perversitat de la Violència de Gènere

Aquest 25 de novembre marquem al calendari el Dia de la Lluita contra la Violència de Gènere. Els últims anys no cal recordar aquesta data vist que, malgrat les polítiques de prevenció actuals i de lleis coercitives i punitives, els casos augmenten any rere any i la premsa ens informa sense parar de tots els casos i les esfereïdores estadístiques (just mentre escric aquest article sento per la radio un nou cas d’assassinat de violència de gènere). Potser a Andorra no estem acostumats als casos més greus, com els nostres veïns francesos o espanyols (els darrers assassinats a casa nostra van ser a l’agost passat i al juny del 2009), però les denúncies per maltractaments tant físics com psíquics no fan més que augmentar. Necessitem una llei específica i sembla que amb el nomenament de Magda Mata com a secretària d’Estat per a les Polítiques d’Igualtat, a l’abril passat, el Govern està prou sensibilitzat, però crec que ens cal fer més esforços. (más…)

Laïcisme agressiu?

Laïcisme agressiu?

Joseph Ratzinger

Tinc la sensació que en les darreres visites de Joseph Ratzinger a Anglaterra i Espanya, la campanya en contra del laïcisme ha pujat de to, en qualificar-la d’agressiu. Com a mínim sembla contradictori donat que el missatge que envien les diverses religions (en general) i els valors que defensen són compartits àmpliament pels laics. De fet, és un missatge universal que neix de l’interior de cada persona, que pertany a tota la humanitat i del qual ningú es pot apropiar de manera partidista. El que vol qualsevol ésser humà és ser feliç. Les eines per aconseguir aquest benestar són l’amor, la pau, la justícia (social), i sobretot la llibertat per escollir el seu tarannà.

El laïcisme no és cap moviment organitzat i per tant no té uns dirigents, ni una política definida i, encara que sembli una contradicció, el laïcisme assegura i assegurarà en el futur l’existència de les confessions religioses, inclosa el catolicisme. Joseph Ratzinger no és el primer cap d’Estat del Vaticà a desenvolupar campanyes semblants; de fet, són tan velles com les religions, però tenim documents, per no anar gaire lluny, de finals del segle XIX, quan els estats europeus van començar a deslligar-se de l’autoritat religiosa i a establir polítiques d’educació per als infants (sense distinció de gènere) i, sobretot, a deixar-les en mans seglars i no exclusivament, com fins aleshores, en mans de clero (França va ser el primer a aplicar-les). Ha passat un segle i ara podem examinar com ha anat de bé; l’èxit, en definitiva, d’aquest avenç que tant va costar posar en marxa.

Europa (i el món) ha canviat radicalment la segona meitat del segle XX. Essencialment els canvis han estat un accés universal a l’educació, un augment de la cultura en general i un accés instantani a la informació. Aquests canvis ens han fet adonar que els Usos, Costums i Tradicions (amb tot, els seus beneficis) no sempre han estat el millor o l’autènticament desitjable. Al llarg del temps ens hem anat traient, com roba vella, molts d’aquests, vist que en realitat no passaven el filtre de la dignitat de les persones, de la justícia social, la igualtat de tots, de la llibertat i del respecte envers als altres. Cal avançar i aprofundir encara molt, donat que persisteix sempre la por dels canvis, com deia Daniel Innerarity: «L’origen del temor no està en l’amenaça del que és semblant, sinó en la inquietud provocada pel que és diferent».

Si parlem del concepte del laïcisme d’estat, és a dir de l’estat laic o aconfessional, el punt més important és que als països democràtics, el govern i el parlament (el nostre Consell General) representa tots els ciutadans i aquests, en ple exercici de la seva llibertat, poden escollir el que volen fer i com ho volen fer, sense cap mena d’interferència i que, i això és molt important de matisar, no obliga ningú a fer res que no vulgui fer. Aquesta política permet que cada un de nosaltres pugui exercir en llibertat les seves opcions personals, tant confessionals com aconfessionals; podem demanar quelcom millor? En definitiva, la separació entre estat i confessions religioses (perquè són moltes i molt variades) ha de ser unes de les pedres angulars, l’armagassa i el punt de partida per un respecte a cada un dels ciutadans i les seves opcions.

© 2010 Ricard de la Casa Pérez

Aquest article fou publicat per el Diari MÉS ANDORRA el dia 22 de novembre de 2010.

Sarkozy, Europa i el poble romaní

Nicolas Sarkozy

La topada entre la Comissió Europea i un govern europeu estava anunciada des que la primera ha anat assumint cada vegada més poder al si de la Unió. Que la resta de presidents i primers ministres fessin costat al president francès i que la Comissió perdés també era un fet completament previsible. La situació de Sarkozy a França, amb vagues de tota mena, ha fet que prengués una mesura electoralista i molt perillosa. És clar que no ha estat el primer a fer-ho a Europa. També altres governs, Itàlia, Suècia… han fet quelcom semblant, però ha estat França, un dels pilars de la Unió Europea, qui ha mogut fitxa dintre de les fronteres europees i tenint com a subjectes uns ciutadans diferenciats de la resta: el poble romaní.

La crisi econòmica, la inseguretat, sempre radicalitza sectors importants de la ciutadania i desmobilitza, per altra banda, els demòcrates. La historia n’és plena de exemples: els enormes problemes econòmics de la República de Weimar a Alemanya van donar pas a un dels passatges més obscurs de l’Europa moderna o, molt més a prop en el temps, com als EUA, amb la creació de noves lleis (Patriot), amb les quals es van retallar substancialment les llibertats de les persones. Entenc que els francesos puguin sentir-se molestos per la comparació que la comissionada va fer, però és el principi d’un camí molt arriscat. No perquè ens pugui dur a cometre barbaritats com a l’antiga Iugoslàvia sinó perquè està en joc la mateixa Unió Europea i aquesta és una aposta que no ens podem permetre el luxe de perdre.

Aquesta Europa que coneixem ara prové dels principis dels anys 50 (segle XX). Va ser l’Europa de Tractat de l’acer i del carbó signat a París (1951) i Roma (1957), com a ens embrionari d’aquesta Unió Europea. Els impulsors, els primers d’ells Winston Churchill (conferència celebrada a la Universitat de Zuric el 1946) i el ministre francès Robert Schuman (el 1950 va proposar un pla, dissenyat per Jean Monnet per integrar i gestionar en comú la seva producció de l’acer i el carbó amb Alemanya), el que volien i el que molta gent ha oblidat o no sap, és que va ser dissenyat per posar fi a segles de guerres entre els estats europeus (en definitiva, i si ens ho mirem bé, guerres civils europees) i que els havia portat dramàticament a perdre una gran part del seu capital humà i tota la seva potència econòmica.

Portem més de 60 anys construint una Europa en pau. Potser és temps de recordar que aquesta era i segueix essent la primera prioritat. La unió política pot esperar, però no podem sota cap concepte obrir una caixa de pandora que pot fer involucionar aquesta Unió Europea que tant ha costat construir. Pau també és la via de la justícia, de la llibertat i de la democràcia. No podem tenir, sota cap concepte, ciutadans de segona. El populisme és una de les eines més desestabilitzadores i cal identificar aquestes polítiques i desactivar-les tan aviat com es pugui. Tenim que ser capaços d’enviar un missatge molt clar als nostres dirigents: No podem posar en perill aquesta conquesta per un grapats de vots o les ambicions polítiques d’una persona en un moment concret.

© 2010 Ricard de la Casa

MES Aquest article foy publicat per el Diari MÉS ANDORRA el dia 5 de novembre de 2010.